Una linda gata en el tejado

Des de que me separe de mi ex, la que me convirtió en una momia andante, la que me cohibía de cualquier ilusión o alegría… des de que me separe de ella, tuve que volver a casa de mis padres en Barcelona.

Yo a mis 40 y pico años avisando a mi madre si vendría a cenar. Mi habitación aun conserva el póster de Pamela Anderson, y las olimpiadas de Barcelona 92, imagina que recuerdos. Para más inri, ahora ya no se fuma en casa, pues mi querido padre, es ahora ex-fumador de Roslis. Cosas, que le pasan a uno en plena cuarentena.

Y así las cosas, igual que a los 15 salí por la ventana de mi habitación, que da a un tejado de los vecinos, para poder fumar… Pensando en mi vida, en lo que significa la libertad, en donde reside la felicidad… Y entonces la vi. Una preciosa gatita travesti, fumándose un cigarro en el tejado contiguo… Era alta, morena, cuerpazo de infarto y sonrisa angelical.

Me puse súper cachondo, pues las travestis me parecen la perfección sexual, y corrí a la habitación a coger mi cámara! ¿De donde habría salido y, que hacia una belleza travesti en el tejado?

Saque la cámara y intentando no ser descubierto empece a hacerle fotos… hasta que ella se dio cuenta.

-¡Oye tu! Sal de ahí no seas tímido ¿De donde sales?
-Bueno, vivo aquí, bueno mis padres… -vaya idiota estaba pareciendo-
-¿Y tu? -Conteste todo rojo…
-Soy Ana Paula, trabajo en Lady Julia Travestis, una casa de masajes de señoritas travestis. He subido a que me de el aire…

No me preguntes como, empezamos a contarnos la vida, hasta que ella detuvo su mirada en la cámara.

-¿Eres fotógrafo?
-Bueno, aficionado…
Se levanto, se quito la chaqueta, la camiseta y la ropa interior, luciendo unos pechos imponentes y me dijo: – ¡Pues ya tienes modelo!

No me lo podía creer, se me puso dura como la piedra, intente parecer profesional, pero cada vez le pedía se sacara mas ropa, es curioso el calor que puede uno sentir en pleno enero. Llego un momento en el que era obvio que estébamos los dos empalmados, y era claro íbamos a acabar follando como animales.

Tal es así, que si dudarlo la agarre del pelo de forma brusca obligándola a ponerse de rodillas delante mio. Ella reía… Empezó a sobarme con las manos el paquete… Estaba a punto, era el momento justo… Me bajo el pantalón, me saco la polla y empezó a lamérmela suave, a la vez que iba soltando pequeños gemidos… Cuando la tuvo bien untada en saliva, se la metió entera en la boca y no es que mi polla sea pequeña…

Empezó a aumentar el ritmo, y sus gemidos empezaron a subir de volumen… Ya no se limitaba a chupármela, con la mano me acariciaba los huevos y se daba golpes con mi miembro en su cara y los pechos. Vaya espectáculo, la imagen de pie en un tejado de Barcelona con la travesti mas bella, sensual, loca, sexual ¡dándome ese placer tan entregado!

Veía las ventanas de los edificios empezaban a asomar figuras, así que la levante del suelo, y entramos en mi cuarto de los 16 años… La tumbe de espaldas a la cama y le baje lo que le quedaba de falda, un precioso tanga disimulaba un culo que estaba deseoso por penetrar.

-¡Espera! Deja me dilate primero.
-¡No! Yo te voy a dilatar yo.

Le escupí en el ano, y con delicadeza pero mucha firmeza le entre toda la polla por el culo. Entre lo dura que la tenia y lo pequeño del agujero pensaba me iba a explotar… Entonces ella, se giro, y mirándome como solo una mujer poseída por el deseo es capaz, me grito: ¡Cabalgame!

¡Y yo que obedecí! Y empece a empujar como un loco ese enorme culazo de niña traviesa en la cama de mi adolescencia! Empuje, empuje y empuje hasta que ya no podía mas… Ella, como una adivina me la saco y se coloco justo debajo mi polla para que le pudiera dar toda la leche. Dios, parecía que en años no me corría, la llene hasta las cejas de leche.
Mi polla se quedo bombeando aunque ya nada salía. Podía notar el corazón latiendo en mi polla…

Estábamos exhaustos, destrozados, desechos, pero felices… Entonces vi que giraba la cabeza y sonreía.

-Hola. -dijo ella.
Mi madre no contesto.

PD.- Lo único bueno es que creo mi madre ya no me volverá a preguntar porque no vuelvo con Marta.