Mi primera vez con una chica trans

Un trabajo de verano

Acababa de terminar mis estudios y como la mayoria de los chicos de mi edad queria ganar algo de dinero para mis capricho. Así que entré a trabajar de limpieza en un hotel propiedad de un conocido… Ese hostal no quedaba muy lejos de mi casa y parecía una buena opción par mi primer trabajo de verano.

Yo me encargaba de la limpieza, entraba a eso de las 6 de la tarde y terminaba cerca de las 2 de la madrugada. Después de esa hora me quedaba viendo TV o jugando a la Play. Obviamente como habían varios cuartos vacíos comencé a ver porno… Pero esa es otra historia.

Un encuentro casual

Como decía, mi casa no quedaba muy lejos, así que normalmente regresaba caminando a casa. Pero esa noche, no sé porque me confundí de hora y en lugar de salir a las 6 salí antes de las 5. Entonces justo cuando había cruzado la mitad del camino me di cuenta de mi error, pero decidí continuar camino a casa.

Caminaba por una avenida no muy transitada cuando en la misma acera pero en sentido contrario veo que caminaba una persona. Estaría a 50 metros y por la oscuridad del lugar no sabía quién era. Lo cierto que al estar más cerca recién pude verla. Era una chica travesti y era tremenda. Estaba realmente buena y aun que se notava que era transexual, me senti tremendamente atraido por ella.

Tenía el cabello largo de color castaño, de piel tostada, vestía un top celeste con rayas horizontales de color celeste. Tenía una bonita figura y usaba un pantalón celeste ceñido que resaltaba sus piernas… Cuando nos cruzamos no pude evitar quedarme mirándola y me di cuenta que ella también me miraba a mí. Pero no cruzamos palabra alguna.

Una proposición inesperada

En ese época yo había tenido sexo una sola vez, cuando un amigo me llevo para que debutara con una prostituta, y nunca había estado con otra chica y mucho menos con una travesti.

Pero entonces siento su voz:

–Hola.

Me detuve y me di la vuelta para verla,, quedandiome en silencio sin saber que decir.

–¿Quieres divertirte un rato?

–No tengo dinero. Respondí instintivamente, esperando que con esta respuesta ella siguiera su camino.

–No te he pedido dinero. Me dijo.

Entonces ella vino hacia mí y yo me quede inmovilizado sin saber que hacer o decir.

–Me pareces un chico muy mono. Me dijo.

–He tenido una noche dura y pensaba que a lo mejor te apetecería que pasaramos un buen rato juntos… –Pero si no quieres…

–Ni, si, claro. ¡Me encantaría! Respondí yo tartamudeando. Estaba abrumado y sorprendido pero sentía que no debía dejar pasar esa oportunidad que se me brindaba.

Presentaciones

Entonces la travesti se acerco lentamene y me dijo –Me llamo Samary, encantada. Yo me incline para darle dos besos, pero ella se abalanzo y me beso en los labios, mientras con la agarró mi verga y dijo: –Parece que ahí abajo también quieren divertirse.

Me quede inmóvil. Entonces ella me dijo “ven” y empezamos a caminar juntos, uno al lado del otro. Cruzamos la calle y entramos por un pasaje que estaba realmente oscuro. Durante el trayecto de tanto en tanto, la Samary me acariciaba el pene por encima del pantalón y sonreía. Y la habia agarrado por la cintura y le tocaba el culo tímidamente.

Cuando llegamos al final del pasaje y doblamos a la izquierda, yo ya tenia una erección tremenda. El pasaje continuaba por ahí con casas a ambos lados hasta llegar a un jardín largo (de unos 50 metros de largo por 2 de ancho) todo estaba oscuro…

En la intimidad de la noche

Cruzamos al jardín y nos detuvimos frente a un árbol. Entonces ella bajó la cremallera y quitó el botón de mi pantalón, para luego meter su mano buscando mi verga. Empezó a acariciar mi polla y a masturbarme, mientras nos besábamos lascivamente en la boca. Yo la había rodeado con mis brazos y le estaba sobando el culo, metiendo la mano por dentro del pantalón.

Al cabo de uno minutos, sacó mi verga hacia afuera, se puso de rodillas y comenzó a chupármela. Era la primada mamada que recibía y yo tenía más miedo que otra cosa. Y mientras la travesti devoraba, lamía, chupaba, succionaba mi verga y mis huevos, yo miraba las ventanas de las casas temiendo a que algún vecino pueda salir y encontrarnos en esa situación…

Exitación máxima

Yo seguía en silencio y mirando a todos lados cuando la mamada comenzó a descentrarme. Con los años me la ha chupado muchas veces, pero siempre recordaré esa primera vez. Se notaba que ella era una experta y a pesar de del paso de los años y otras experiencia esa sigue siendo una de las mejores mamadas que me han hecho en la vida.

Me estaba poniendo muy cachondo y me dada muchísimo gusto. No podría evitar correrme por mucho rato si no tomaba las riendas. Así que dejando de lado todo miedo agarré con una de mis manos la cabeza de la Samary y comencé a controlar el ritmo de la mamada.

Mi prime enculada

Entonces, ella se puso de pie, miró para todos lados y sin decirme nada se bajó el pantalón. Se dio medio vuelta y se puso de rodillas con sus manos en el suelo. Yo me puse detrás de ella y la tomé de las caderas. Nunca había penetrado a nadie por el culo y no sabia muy bien como debía hacerlo. Pero ella si era una experta y con su mano agarro mi polla y se la introdujo lentamente en su ano.

Entonces empece a empujar primero lentamente, con cuidado, par ir poco a poco acelerando el ritmo. Me estaba follando a una transexual, que acababa de conocer, en un parque publico a las 5 de la madrugada y era glorioso.

Cogiéndole el tranquilo poco a poco

Como era inexperto comencé a metersela con fuerza y con gran velocidad lo que hacía que a veces mi polla se saliera de su culo, pero poco a poco fui cogiéndole el tranquilo. Estuve penetrándola cerca de 10 minutos en esa postura de “perrito”. Samary gemía y me decía –¡Dame más duro , papi!, –Déjame toda tu leche en mi culo… Eso me excitaba muchísimo y le daba con más fuerza. Solo se escuchaba el sonido de mi pelvis golpeando el culo de la travesti…

–Ayyy. Sigue papi, aaayyy dame leche, ayyyy. Gemía la ella. Pero sin hacer mucho ruido. Lo suficiente para que yo la oyera y me excitara más. Entonces sentí como mi pene comenzaba a palpitar. Estaba a punto de explotar y ella lo sabia.

–Quédate quieto, papi. Fue lo que me dijo. Y entonces comenzó a menear sus caderas hacia los lados, hacia arriba y hacia abajo. Era maravilloso su destreza y el placer que me hacia sentir indescriptible. Entonces no pude más derramé toda mi leche dentro de su precioso culo.

Éxtasis final i despedida

Cuando terminé nos quedamos inmobles un segundo y después nos pusimos de pie y salimos hasta la misma avenida donde nos habíamos encontrado…

–Espero que te hayas divertido. dijo. Y sin decir más palabras siguió su camino…

.A pesar de que volví a recorrer el mismo camino a la misma hora muchas veces, con la esperanza de repetir la experiencia, nunca más les volví a ver.

Fue la primera chica trans que penetré en mi vida, pero no fue la última.

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