Los pechos…

Ayer andaba con Alejandra, una preciosa amiga trans de Barcelona, bueno ella diría niñata venezolana… j​ajaja…

Ella trabaja de masajista en Lady Julia Travestis, y me comento que había muchas travestis trabaja​ndo en Ladyjulia, y que ninguna se parecía.

A mi, como loco enamorado de las travestis (hasta que no te la ha chupa​do una travesti no sabes lo que significa una mamada de verdad) no pude más que volcarme en la conversación.

Me comento que hay algunas, como ella misma, con pechos pequeñitos, como niñas de quince años, y otras de mas de 100. Alejandra pretendía le dijera sus pecho eran los mejores, y a mi las tetas enormes de travesti, sin sujetad​or debajo una camiseta me vuelven loco…

Pero no puedo decir que una preciosa travesti de 18 años, finita, delgada y con pechitos no me parezcan igual de sabrosos.

Casualidades de la vida, apareció Mikaely, otra travesti masajista de Lady Julia Travestis Barcelona, y se incorporo a la discusión…

Ni que deciros el show en la barra del bar de mi amigo Miki… La cosa se calentó y empezaron a mostrar sus encantos a los clientes del bar, para ver cual era la preferida…

Los clientes locos, tocando y sobando como en un banquete de langosta gratis… Y ellas cuanto mas sobadas mas excitadas… Miki me miraba aturdido por la situación esperando hiciese algo, pero la imagen de esas dos preciosas travestis de 20 años sobadas por cuarentones católicos en el momento más increíble de su vida era demasiado…

Así que ni corto ni perezoso, me acerque a Vanesa y le baje los leg​gins, la gente se quedo parada como si el tiempo se hubiese detenido, menos ella, que giro la cabeza y me pidió que se la metiera hasta el fondo… Y así lo hice, la empece a penetrar como un poseso mientras Vanesa le bajaba la crem​a​llera a 2 hombres y se la empeza​​b​a a chupar… Mientras, Bianca se ponía de rodillas y empezaba a comérsela a otro cliente y obligaba a mi amigo a chupársela…

Pollas, mamadas hasta el fondo de la garganta, reventadas de culo, olor intenso a sexo… Cuando nos dimos cuenta estábamos todos jadeando como posesos… La leche corrió como ningún día en ese bar y acabamos en el suelo exhaustos.

Los clientes marcharon corriendo abrochándose la bragueta por las escaleras de salida, Vanesa, Bianca,​mi amigo y yo, nos reímos como locos durante 10 minutos, luego nos tomamos un café y retomamos la conversación…

Pechos grandes o pechos pequeños…