¿Es cierto que practicar el sexo alarga la vida?

Entre las principales obsesiones de la humanidad está encontrar la eterna juventud, el secreto de la longevidad o de la vida eterna. Durante la búsqueda de la fórmula mágica, varias alternativas se han recomendado como beneficiosas para estos objetivos, y el sexo ha sido a menudo postulado como una alternativa debido a los secretos que todavía esconde.

Diversos estudios han demostrado que la actividad sexual, además de volvernos más sanos, felices y relajarnos, también puede retrasar el envejecimiento sin necesidad de pasar por el quirófano.

Históricamente la sexualidad estaba vinculada a los dioses y espíritus iluminados quienes concebían la cópula como una forma de liberación, salud y larga permanencia en el mundo, para los hombres mortales. En la evolución histórica aparecieron filósofos como Aristóteles, el cual opinó que cada orgasmo suponía una reducción en la expectativa de vida, y posteriormente fueron los primeros médicos de Occidente quienes ya intuían los beneficios de las relaciones sexuales para la salud.

Cuando tomó auge la tradición judeo-cristiana, la práctica del sexo quedó reducida exclusivamente a la reproducción, hasta que en la Edad Media empezaron a recuperarse diversas teorías de la época clásica, las cuales abogaban el coito como muy bueno para conseguir un óptimo funcionamiento del organismo. Sin embargo nunca nadie se atrevió de una manera categórica a afirmar que los placeres del sexo sirvieran para prolongar la supervivencia. En la actualidad, y con tantos avances científicos, tal afirmación al respecto sigue siendo discutida por expertos de múltiples disciplinas, a pesar de que muchos medios a menudo exponen titulares como “Con el sexo desaparecen las arrugas” “El sexo es rejuvenecedor”, “Practicar sexo alarga la vida”, etc.

Son pocos los estudios en todo el mundo realmente dedicados a buscar la relación directa entre atenuación del envejecimiento o rejuvenecimiento, bien entre sexo y la edad. Hace pocos años, se demostró el vínculo entre feromonas sexuales y alargamiento de la vida en un estudio llevado a cabo en Estados Unidos, pero el hallazgo es de relativa importancia y se puede considerar un mero principio, si tenemos en cuenta que esta observación se realizó tan sólo en lombrices.

La realidad, es que el sexo reporta beneficios en la salud de los seres humanos, pero que muchos medios de comunicación lo exageran y lo venden como si hacer el amor, supusiera como por influjo mágico una reducción en los años de vida, como una especie de panacea. Toda esa serie de estudios que se publican sobre los supuestos milagros que el sexo reporta, provienen de una aceptación casi total de la ciencia en la que se expone, que el cuerpo es un todo y que sus partes se benefician o se afectan entre sí. Por lo tanto, si todas las funciones del cuerpo (incluyendo las sexuales) están bien, entonces, habrá una mejor calidad de vida y menos posibilidad de afecciones.

Según el médico estadounidense Eric Plasker, el orgasmo mejora notablemente la respuesta hacia el estrés, debido a las endorfinas entre las muchas hormonas que libera el cuerpo. También hacer el amor, incrementa el flujo sanguíneo, el cual mejora el funcionamiento tanto del cerebro y del corazón.

Lo que comúnmente llamamos las defensas del cuerpo (que son el sistema inmunológico), también se ven reforzadas por la práctica del sexo y ello conlleva la posibilidad de vivir más. Un estudio realizado por la Universidad Wilkes, dejó probado que quienes tienen sexo al menos una o dos veces a la semana, ven incrementado en un treinta por ciento los niveles del anticuerpo llamado “inmunoglobulina A”, la cual convierte en más robusto este sistema.

Hoy en día, hacer ejercicio, figura en todos los estudios de salud como la más importante de las claves para prevenir todo tipo de dolencias. Pues bien, el acto sexual, en el fondo no es otra cosa más que ejercicio. Ha quedado reflejado por múltiples estudios que en un movido encuentro íntimo se llegan a quemar unas doscientas calorías, las mismas que se logran quemar practicando quince minutos de una rutina en el gimnasio. También hay que considerar que el corazón de una persona cuando se encuentra excitada tiene entre setenta y ciento quince pulsaciones por minuto, que es lo mismo que presenta el corazón de un atleta en un alto esfuerzo.

Desde la perspectiva de la psicología, también hay buenas expectativas, el sexo con frecuencia puede evitar la depresión, y las caricias que implica tener sexo son muy provechos, tocarse crea lazos afectivos y estos que proveen un vital soporte social, y este a su vez, está vinculado a la alta expectativa de vida.

Un estudio realizado en el Hospital Real de Edimburgo concluyó que aquellas mujeres que tienen sexo por encima de cuatro veces a la semana pueden parecer más jóvenes, porque elevan sus niveles de estrógenos, que son las hormonas que ayudan a tener un cabello reluciente y una piel bonita, además de ciclos menstruales más regulares. También hay que tener en cuenta las relaciones que se realizan con penetración ayudan a fortalecer y ejercitar los músculos del piso pélvico, esto es básico para prevenir la incontinencia futurible.

Se trata de estudios alentadores, sí, pero sin la suficiente documentación en todos los grupos humanos, así que sólo es posible decir que el sexo puede alargar los años o lograr un aspecto más vital y juvenil siempre y cuando vaya acompañado de un estilo de vida saludable o sea acompañado de prácticas como comer muchas verduras y frutas, hacer ejercicio, tener un control del peso, no fumar y evitar al máximo el estrés y no fumar.

Quienes explican los beneficios de practicar sexo dan diversas razones, pero vamos a enumerar siete:

El sexo provoca que se aumente la circulación de la sangre. Al aumentar la circulación sanguínea, es especialmente beneficioso para el cerebro. Esto es debido por al aumento del ritmo cardíaco y de una respiración muy profunda.

Esta sangre bombeada por todo el cuerpo y lleva el oxígeno hasta las células, los tejidos y a todos los órganos, de manera que éstos acaban llenos de oxígeno fresco. También se produce la eliminación de muchas toxinas, causantes de enfermedades y fatiga.

Quedó demostrado en Gran Bretaña tras una muestra de mil personas, que mantener relaciones sexuales dos o más veces a la semana mejora la salud cardiovascular, reduce el riesgo de un ataque al corazón o de un derrame cerebral.

Es popular que las relaciones sexuales ayudan a dormir mejor. El sueño reparador está relacionado con otras cosas saludables como el mantenimiento de un peso adecuado y una correcta presión arterial.

Es una evidencia que mantener actividad sexual frecuentemente elimina las secreciones nocivas de la próstata a la vez que protege esta glándula de cáncer.

Cada vez que se obtiene un orgasmo, este provoca la liberación de la hormona DHEA, la cual funciona como antidepresivo y mejora el nivel de inmunidad en el cuerpo. Esta hormona ayuda a reparar tejidos y a mantener la piel saludable.

Así pues… ¿A qué estás esperando?