Atracción por las travestis

Mi atracción por las travestis viene des de pequeño…

Recuerdo estar en casa de mis abuelos en verano viendo Informe semanal, especial travestis… No me lo podía creer, fue un flechazo total, un flechazo con las travestis para siempre. Esas curvas, ese aire de diva, esa locura…

Recuerdo con mi pandilla, al sacarnos el carnet de coche, nos fuimos enseguida a los aledaños del Camp Nou, ahí siempre había chicas ofreciendo servicios, nosotros sólo pasábamos para verlas y, por las noches nos hacíamos pajas pensando en ellas…

Poco imaginaban mis amigos que me perdía aposta por la zona de las travestis. Cuando veía esas travestis pasando con esos vestidos, con esos escotes… eso era lo que a mi me excitaba…

No fue hasta bastantes años mas tarde que a través de un amigo que frecuentaba zonas de ambiente en Barcelona no conocí a una travesti, creo me daba miedo me decepcionarla… Pero nada más lejos de la realidad.

Aun recuerdo en ese bar cerca de Lady Julia Travestis, donde me presentaron a Jimena. Que mujer, una travesti exuberante, llena de brillo en los ojos….

Al saber nunca había estado con una pero había fantaseado con ello, me propuso un trato. Yo debía confiar en ella y ella me daría el mejor estreno posible con una trans.

Y así fue, me vendo los ojos en medio del bar y me llevo a un rincón. Estaba tan excitado que ni podía pensar… Entonces note muchas risas, y de repente muchas manos sobándome haciéndome cosquillas y luego besos y lenguas y los sobeteos crecieron, de repente note una mano en mi paquete, otra se colaba por mi pantalón y en mi mano aparecía una polla…

Imaginar la escena des de fuera aún me excitaba más… Intentaba controlarme, no correrme en un minuto así que me concentre en cuantas travestis debía haber… ¿3, quizás 4? ¿Cuantas lenguas había? ¿cuantas manos?….

Imposible, alguna travesti había desabrochado mi pantalón y tenia dos bocas luchando por mi polla, otra metiéndome la lengua hasta la campanilla y otra comiéndome el culo…

Yo pensaba no podía ser mas feliz cuando empece, guiado, a penetrar salvajemente el culo de una de ellas… Los gritos eran tales que seguro en el bar se oían… Y me fije en el murmullo… Estarían todos mirando, pero me fui arriba, y mientras reventaba ese culito empece a tocar tetas como salvaje y a chupar todo lo que se acercaba a mi boca… Al final agarre con fuerza los brazos de las chicas para sentarlas delante y me corrí en toda su cara… Me saque la venda y las vi, 3 maravillosas travestis de 20 años besándose llenas de leche mirándome cual ángeles caídos…

Levante la vista y vi un corrillo de gente aplaudiendo.

Mi amigo ya no quiere que le acompañe a tomar copas en sitios de ambiente… Pero yo ya tengo donde ir…

Me susurraron trabajaban en Lady Julia Travestis de masajistas… Habrá que ir…